Si vives de fiado, vives señalado.
Si voy, con lo que te doy.
Sin bolsa llena, ni rubia ni morena.
Sin el oro y la plata, todo es patarata.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
Taberna sin gente, poco vende.
Tanto ganado, tanto gastado.
Tanto se pierde por carta de más como por carta de menos.
Tengo una buena capa, pero está en Francia.
Te puedes arruinar por porfiada y por fiar.
Tirar la casa por la ventana.
Toda la noche registrando cucharales y al final no tenía ni dos reales.
Todo necio confunde valor y precio.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
Traes un pedazo de alambre y te llevas una barra.
Trece morcillas tiene un cerdo, ni te las doy ni te las cuento.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
Una deuda, veinte engendra.
Una mala dádiva dos manos ensucia.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
Un asno cargado de oro sube ligero una montaña.
Un aumento de caudal nunca viene mal.
Un duro y un vaso de buen vino son los mejores amigos, y en caso de mucho apuro, si no tienes el vaso, ten el duro.
Un maravedí sobre otro llegan a comprar potro.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
Uno caza la liebre en el prado, y otro la caza en el plato.
Un ochavo poco vale; pero sin él no hay real.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
Uno hizo la calza, y otro se la calza.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
Unos suelen valer por muchos, y muchos por ninguno.
Un real de deuda, otro acarrea.
Untado un dedo, untada toda la mano.
Vaca de muchos, bien ordeñada y mal alimentada.
Váyase lo ganado por lo perdido.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
Vivir de fiado es la manera de pagar el doble.
Vuelva usted el sábado, que hoy no hay mendrugos.
Ya lo dijo un buen alcalde: en las fiestas todo de balde.
Ya no hay fiadores: matáronlos los malos pagadores.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
Zapato, ¿cuánto duras?, cuanto me untas.