Ve despacio y no llegarás cansado.
Cuando dos corazones están de acuerdo incluso un pajar es un lecho de alegrías
Tienen los que pobres son la desgracia del cabrito: o morir llegar a ser cabrón.
Si tu mano se cubre de grasa apóyala sobre tus mejores amigos
Está más "pegado", que mosca en melado.
Toma consejo de uno que sea superior a ti y de otro que sea inferior a ti y luego forma tu opinión.
Barba remojada, medio afeitada.
Ten tu mano pronta para echarla al sombrero, y tardía para meterla en el bolsillo.
El que fía y no sabe cobrar, pronto no tendrá con que pagar.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Si no sabes estar solo, nunca serás libre.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Ni comer sin beber, ni firmar sin leer.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Creer que el enemigo débil no puede dañarnos es creer que una chispa no puede causar un incendio.
Antes de juzgar a una persona, camina tres lunas con sus mocasines.
La esperanza mantiene.
La naturaleza tiene que obedecer a la necesidad.
Cuerpo descansado, dinero vale.
Hombre viejo no necesita consejo.
Más peligroso que tiroteo en ascensor.
Guarismo eres y no más; según donde te pongan, así valdrás.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Donde hay confianza, da asco.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
La virtud loada, crece.
Sábados a llover, viejas a beber, putas a putecer.
Cuando más descuidado estás, viene la muerte y ¡zas!.
Más doblado que carpa de camión.
El burro bueno, aunque sea la quijada encaja.
De cuero ajeno, correas largas.
Ni tanto ni tan calvo.
Hacer más daños que un mico en un pesebre.
La suerte avanza a pasos de tortola y huye a pasos de gacela.
Quien con su navaja se capa, buenos cojones se deja.
A los 20 valiente, a los 30 casado, y a los 40 rico; si este dicho no se cumple, este gallo clavo el pico.
El comer, es maestro del beber.
Chicharra que canta, calor adelanta.
El hombre que te parece feliz a menudo es más infeliz que tú
Con viandas ajenas, no cuesta dar cenas.
Quien camina ligero, verá antes el camino más largo
Más enseñan las manos que los labios.
Bueno está lo bueno.
Un perro sabe donde se tira comida.
Peso y medida quitan al hombre fatiga.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
En el acto de varar, manda la máquina parar.
Estudiando lo pasado, se aprende lo nuevo.
Amigo de todos y de ninguno, todo es uno.
Los borrachos y los niños siempre dicen la verdad.