Mentiras y olas, nunca vienen solas.
Tripas llevan piernas.
Caza, guerra y amores, por un placer mil dolores.
Las damas al desdén , parecen bien.
Más vale a quien Dios ayuda, que quien mucho madruga.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
El que calla, otorga.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Si ofendes serás ofendido
Tras de corneados ? Apaleados.
No pidas que otro haga lo que tu puedes hacer.
El buen vino, venta trae consigo.
Hombre muy escrupuloso, siempre será menesteroso.
Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.
Dios da la harina y el Diablo la maquila.
Para amigo, cualquiera; para enemigo, quien quiera.
Los compañeros de cama se escogen de día
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
En casa del herrero cuchillo de Embero.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Ama a tu amigo como a ti mismo
Sacar los trapos al sol.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Juego y paseo, solo para recreo.
A buey viejo, cencerro nuevo.
De lo que te han dado, da algo al necesitado.
No esperes que otro haga por lo que a ti se te paga.
Pan y vino andan camino, que no mozo garrido.
El que de muchacho no trota, de viejo tiene que galopar.
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
pajero como tenedor de oveja.
Rodilla de lana a su dueño engaña.
Lo que te dice el espejo no te lo dice tu hermana carnal.
Lo que hace con las manos lo debarata con los pies.
A fullero, fullero y medio.
Los héroes que saben sacrificarse mejor, son los que mejor saben matar
Andarse por las ramas.
Humo de hogar no empaña el cielo.
Amor de lejos, felices los cuatro
Padecer cochura por hermosura.
Quien bien quiere, bien obedece.
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
La ley es como la tela de araña, atrapa los bichos chicos y deja pasar a los grandes.
Cada día, trae y lleva penas y alegrías.
A bien obrar, bien pagar.
¿Qué haces, bobo?. Bobeo: escribo lo que me deben y borro lo que debo.
Fortuna te dé Dios, talento no.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Ocio, ni para descansar.