Las buenas fuentes se conocen en las grandes sequías; los buenos amigos, en las épocas desgraciadas.
A quien se hace oveja, el lobo se lo come.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
Los mejores negocios se hacen entre susurros.
La boda de los pobres, toda es voces.
Yo soy feliz, dijo. Naturalmente, se trataba de un necio.
Dentro del cielo tú forjas tu designio. Lo decretarás: ¿acaso te hastíes y aquí nos escondas tu fama y tu gloria en la tierra? ¿Qué es lo que decretas?
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
Del que yo me fío me guarde Dios, que de los que no me fío, me cuido yo.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
Jodido pero contento.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Al hijo del herrero, de balde le machacan el hierro.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Dios inventó la balanza, y el diablo la romana.
Como es el mesón, así los huéspedes son.
A brutos da el juego.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Incluso el hombre más sabio tiene defectos. Ignorante es aquél que no los reconoce.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
Se conoce a sí mismo aquel que vive en armonía con el universo navajo.
Quien te acaricia más de lo que suele, o te ha engañado o engañarte quiere
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
Quien casa con mujer bella, de su honra se descasa.
Entre lo feo y lo hermoso, deme Dios lo provechoso.
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.
Yo soy un señor, tú eres un señor, él es un señor, somos todos señores, ¿pero quién almohaza al caballo?
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
La generosidad consiste en dar antes de que se nos pida.
Da limosna, oye misa, y lo demás te lo tomas a risa.
Huevos solos, mil manjares y para todos.
Que mi Dios nos dé un varón, aunque resulte bribón.
Trabaja junto para el beneficio de toda la humanidad.
Reprende las vidas ajenas con buen ejemplo y no con dicho ni cuento.
Afanes y refranes, herencia de segadores y gañanes.
El mal penetra como una aguja y luego es como un roble.
Amo bravo y mozo harón, a cada rato cuestión.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Se te caes siete veces, levántate ocho.
Juntársele a alguien el cielo con la tierra.
Para los toros del jaral los caballos de ahí mesmo.
Ni moza sin espejo, ni viejo sin consejo.
Del todo no muere el que deja por donde se le recuerde.
La col hervida dos veces mata.
La oveja lozana a la cabra la pide lana.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.