El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
Nosotros, perros de casa, hemos matado a la liebre, dice el perro faldero.
Quien anda con lobos a aullar aprende.
A burro muerto, la cebada al rabo.
Tenés cola que te machuquen.
El gusto de la alabanza a todos alcanza.
Los compañeros de cama se escogen de día
Para los desgraciados se hizo la horca.
Los ríos hondos corren en silencio, lo arroyos son ruidosos.
Quien mucho da mucho recibe.
Los hijos de mis hijas, nietos de mi corazón; los hijos de mis hijos, no se si son o no son.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
Quien hijo cría, oro cría.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
él que se levanta en cólera,se sienta con una perda.
Mantente cerca del Gran Espíritu.
Pastelero a tus pasteles.
Quien en tierra lejana tiene hijo, muerto le tiene y espérale vivo.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
Dios me lo dio y Dios me lo quitó, bendito sea Dios.
El amor refresca como el rocío
Nace en la puerta lo que el hortelano no siembra.
Cada cual a lo suyo.
Jurado tiene el espejo no hacer bonito lo feo, ni joven lo viejo.
El que entra en la Inquisición, suele salir chamuscado.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
El que se brinda se sobra.
Hablen cartas y callen barbas.
Quien no comprende una mirada, tampoco comprendera una larga explicacion.
El hombre rico tiene aduladores, no amigos.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
No hay mano que pueda para el tiempo
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
Ni adobo sin ajo, ni campana sin badajo, ni viudita sin su majo.
Los pensamientos no pagan peaje
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
La mejor bendición mejor para que haya una buena cosecha es una calabaza lleno de sudor.
Casa labrada y viña heredada.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
No sabrás quien es tu amigo antes de que se rompa el hielo
No hay secreto si tres lo saben.
Zamarras y sermones no son para el tiempo de calores.
Ojos que los vieron ir, no los verán volver.
Al guardar el trigo, no quiero parientes ni amigos.
El que huye, obedece.
No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy
Buen vino tras buen caldo, no tengo bastante boca para alabarlo.
A cabo de cien años, marido, soy zarco o calvo.