Panza llena, quita pena.
En el horizonte de las tierras bajas un altozano parece una montaña
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
Por San Simón y San Judas cogidas las uvas, lo mismo las verdes que las maduras.
Guardado está lo que guarda Dios; pero lo demás, no.
Gente castellana, gente sana.
No hay alegría sin aburrimiento
Cabras y cabritos, a todos nos traen fritos.
El que nada duda, nada sabe.
El que hoy te compra con su adulación mañana te venderá con su traición.
Una boca y dos orejas, tenemos; para que oigamos más que hablemos.
Hombre que anda con lobos, aprende a aullar.
Lleno es de bondad, quien nunca llegó a envidiar.
Vaca de dos amos, ni da leche ni come grano.
Putas y frailes andan a pares.
Gente de montaña, gente de maña.
Costurera mala, la hebra de a vara.
Buena barba, de todos es honrada.
Y el que llegó de Copiapo de las mechas lo saco.
Fraile cucarro, deja la misa y vase al jarro.
Emborrachar la perdíz
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
Quien es feliz habla poco
Pa'trás como las del marrano.
Mal haya el amigo que lo fue del padre y no lo es del hijo.
El olmo tiene bellas ramas, pero no da fruto.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Los pensamientos de los amantes hablan en voz alta
La libertad es un lujo que no todos se pueden permitir
Quien bebe por calabaza, no se sabe el vino que traga.
Dios manda la carne y el diablo a los cocineros.
Buey harto no es comedor.
Ese huevito quiere sal
Ya has contado las hazañas de tus abuelos; cuenta ahora las tuyas, y nos reiremos.
Entre padres y hermanos no metas tus manos.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Quien sabe, sabe.
Mira a quien está sobre ti como a tu padre, y a quien está debajo como a tu hijo.
A quien teme preguntar, le avergüenza aprender.
Enemigos me de Dios, y amigos no.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Busca la felicidad en tu casa y no en la del vecino
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.
Dios sabe lo que hace.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
Poco dinero, poco sermón.