Lo que humedecido viene, muy prontico se reviene.
Mujer, viento, tiempo y fortuna, presto se muda.
De los vivos mucho diezmo, de los muertos mucha obada, en buen año, buena renta, y en mal año, doblada.
El que no ayuda, estorba.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
El que paga manda y el que no se aguanta.
El hoy aquí está; el mañana, ¿quién lo verá?.
De puta vieja y de tabernero nuevo, guárdenos Dios.
Hay tres cosas que nunca vuelven atras: la palabra pronunciada, la flecha lanzada y la oportunidad perdida.
Mi casa y mi hogar, cien doblas val.
Mal viene el Don con la carga de paja.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Mano fría y pie caliente, salud competente.
Tiempo malgastado nunca recobrado.
Más ordinario que una monja en guayos.
Es mejor viajar lleno de esperanza que llegar.
Dan darán, dicen las campanas.
El que no duda, no sabe cosa alguna.
El aprender es amargura; el fruto es dulzura.
Hacer favores, empollar traidores.
Lo escrito, escrito esta.
La alegría es gran medicina; pero no se vende en la botica.
Una cara hermosa lleva en sí secreta recomendación.
Cada cual en su casa y Dios en la de todos.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
Dinero que prestaste, enemigo que te echaste.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Matad el hambre, y no deis lugar que la hartura os mate.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
Mancha en honra, más pronto se echa que se borra.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
Igual con igual va bien cada cual.
A ama gruñona, criada rezongona.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Agua vertida, mujer parida.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
Quien no puede tener la pulpa, se contenta con el hueso.
El mirón mirar, pero sin chistar.
Recibido ya el daño, a tapar el caño.
De hambre a nadie vi morir; de mucho comer, cien mil.
Jugando a las verdades, descúbrense las puridades.
A las flores les pedimos que tengan perfume. A los hombres, educación.
Con bondad se adquiere autoridad.
El que deja una herencia, deja pendencias.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.