La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Perdiendo aprendí; más vale lo que aprendí que lo que perdí.
A preñada, hasta que para, y a la parida, cada día.
Si no gozo de mi dinero, ¿para qué lo quiero?
Árame bien, que yo te lo pagaré mucho y bien.
El qu'es comedido, come de lo qu'está escondido.
Más vale el placer que dura un momento que el dolor que dura una vida.
Esposa prudente es don de Dios.
Por carne, vino y pan, deja cuantos manjares han.
Quien algo quiere ser, algo ha de comprender.
Qué buen siervo, si hubiera buen señor.
Mucho tocado y poco lixo.
A mocedad sin vicio y de buena pasada, larga vejez y descansada.
Donde hay provecho, pies y manos, oreja y pecho.
El consenso es poder, la fe el alma del hecho
El que paga y goza, empata y hasta gana.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Admisión de delito, relevo de prueba.
Aprendiz de todo, que maestro de poco.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Amor y vino, sin desatino.
No dar ni recibir, sin escribir.
Tripa vacía, corazón sin alegría.
Da Dios almendras al que no tiene muelas.
Alegría, albarderos que bálago se arde.
Una mano por el cielo, y otra por el suelo.
Santa Rita, Rita, lo que se da no se quita.
Con salud, lo hay todo; sin salud, no hay nada.
Quien busca encuentra, aunque otra cosa sea.
Con beatas y beatos, mucha vista y poco trato.
Con la barriga vacía, ninguno muestra alegría.
Hombre osado, bien afortunado.
Ser felices quiere decir ver el mundo tal y como se desea
La pasión embellece lo feo
Detén con suavidad, deja ir con suavidad. Este es uno de los mayores secretos de la felicidad en el amor.
Más vale algo que nada.
Por Navidad, dichoso el que ve su hogar.
Buena romería haz, quien a su casa pone en paz.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Dame venta y te daré cuenta.
La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Cuando no seas preguntado, estate callado.
Juez que admite regalos, llevarlo a palo.
Al mal paso, darle prisa.
El trato engendra el cariño.
Madre dispuesta, hija vaga.
Lo más sabroso se alcanza, con Prudencia y con Constancia.