El ignorante es poco tolerante.
La piedra regalada por un amigo es una manzana
Con los curas y los frailes, buenos días y buenas tardes.
Abril concluido, invierno ido.
Deuda pagada, otra empezada.
La verdad es una, gústele a quien le guste o gústele a quien no le guste.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
Cuando promete un hombre honrado, queda obligado.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
Amor es el verdadero precio del amor.
Al que Dios ha de ayudar, sábele bien hallar.
Muerte deseada, vida prolongada.
Quien tiene dolencia, abra la bolsa y tenga paciencia.
Ante la duda, abstente.
Dinero que el naipe ha traído, hoy venido y mañana ido.
De lo que te sobre da tu parte al pobre.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
El que persevera triunfa.
El Dios desea el respeto del pobre más que la honra del encumbrado.
La muerte hace reflexionar.
De floja tierra, nunca abundante cosecha.
Los dioses han hecho las manos de los hombres para que den limosna
Mas vale vergüenza en cara que dolor de corazón.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
El que siembra, cosecha.
Juramento, juro y miento.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Más vale la pequeña porción que llega con una bendición que la gran porción que llega con una maldición.
Dame gordura, darte he hermosura.
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Después del gusto, que venga el susto.
Salud y pesetas y lo demás son puñetas.
Enviar desde la lejanía a mil li plumas de ganso, por liviano que sea el regalo, encierra afecto profundo.
El viento y la marea no esperan a nadie.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
Buena vida si refrenas tu ira.
Ni amor sin comer, ni vestido de gala sin otro tener.
Grandezas de bastardía, a no haber habido putas, no las habría.
Dineros me dé Dios; que con mi poco saber me aviaré yo.
Aquel que guarda siempre tiene.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
La lengua es manjar muy grato, pero servida en el plato.
La ayuda del niño es poca, pero la que no la aprovecha es tonta
La gota que derramó el vaso de agua.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Interés, cuánto vales.
Quien trabaja con afán, pronto ganará su pan.
Nadie da lo que no tiene.
Vanidad humana, pompa vana: humo hoy y polvo mañana.
Se sincero y honesto siempre.