Cortesía de boca, gana mucho a poca costa.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Lo poco agrada y lo mucho enfada.
Del agua derramada, ni la mitad aprovechada.
Lo que se hace aquí, se paga aquí.
Para bien estar, mucho hay que andar.
Buen esfuerzo vence a la mala ventura.
La novia, de contado, y la dote, de prometido.
El caballo es regalado, ¿y exiges que traiga bocado?.
Un hombre de respeto debe ser reservado, reflexivo y valiente en la batalla; todos (los hombres) deben mantener el buen humor hasta que el fin les llegue.
A caballo regalado, no le mires el dentado.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
Pobre no es aquel que tiene poco, sino aquel que teniéndolo todo, quiere aún más.
Nunca falta Dios a los pobres.
Lo bien hecho bien parece.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
Regalos, regalos, ¡a cuántos buenos hicisteis malos!.
Pan tierno, casa con empeño.
Como la recién casada: con ganas de todo y ganas de nada.
La felicidad consiste en compartir el propio placer con otra persona
Desde que se inventaron las excusas, se acabaron los pretextos.
En la necesidad se conoce la amistad.
Quien no buscó amigos en la alegría, en la desgracia no los pida.
Obra acabada venta aguarda.
El cantar, alegra el trabajar.
El que poco tiene a poco aspira.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
Harto fue de desgraciada la que nunca la dijeron nada.
Amor no sufre ausencia.
Despacio, que llevo prisa.
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
Nobleza obliga.
Dando y tomando, no cabe engaño.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Nada tiene al que nada le basta.
Poco mal y bien quejado.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
Lavarse las manos, como Pilatos.
La ensalada, bien salada, poco avinagrada y bien aceitada.
El que no tiene dinero en su bolsa, deberá tener palabras agradables en su boca.
El bien que hicimos en la víspera es el que nos trae la felicidad por la mañana...
Después de lo hecho, todos dan consejo.
Da mucho si tienes mucho, poco si tienes poco, porque la limosna rescata los pecados.
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
La comida reposada, y la cena paseada.
Nada con nada, total nada.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Dios le da legañas al que no tiene pestañas.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Cuando todo está perdido, aún queda la esperanza.