Caldo de gallina, a los muertos resucita.
En este mundo redondo quien mal anda mal acaba.
A quien Dios quiere bien, la perra le pare lechones.
Adonde hay más. Adonde no está su dueño, allí está su duelo.
Bonito era el diablo cuando niño.
Cero grados, ni frio, ni calor.
Se dice el pecado, pero no el pecador.
Donde reina la ilusión, ciega la pasión.
Chica centella gran fuego engendra.
Más imprevisto e incierto, que pedrada en ojo tuerto.
Cuando una mujer te pida que te tires por un tajo, pídele a Dios que sea bajo.
Su ladrido es peor que un mordisco
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
No hay nada peor que un pobre harto de pan.
Suegra y sin dinero, al brasero.
Le tiene miedo como el diablo a la cruz.
¡Qué Dios se lo pague!, y yo me lo trague.
Luna con cerco, lluvia y viento.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
A la fuerza ahorcan.
La casa quemada, acudir con el agua.
Del favor nace el ingrato.
Siéntate en duro, te romperás las bragas y te dolerá el culo.
Buen alzado pone en su seno, quien escarmienta en mal ajeno.
El que no es amado, es un desgraciado, pero el que no ama es un infeliz.
Más fácil entra un camello por el ojo de una aguja, que un rico entre al reino de los cielos.
A mucho porfiar, ¿quién se resiste?.
Cuando la desgracia llega a su colmo, viene la felicidad."
Gozarse en el mal ajeno, no es de hombre bueno.
Para el bien, de peña; para el mal, de cera.
Madre muerta, casa deshecha.
Amor de dos, amor de Dios.
Debajo de una manta, ni la fea te espanta.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
En mi casa y en mis anchuras y tres "peos" para el señor cura.
Diablo te hiciste porque padre no tuviste.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
Demasiada charla al lado del horno convierte las mil hojas en carbón
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
En este mundo traidor, de cagar nadie se escapa: caga el rico caga el rey, caga el obispo y el Papa.
Belleza a los sesenta, doila al diablo.
Quien a hierro hiere, a hierro muere.
Leche y vino, veneno fino.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
Quien dice la verdad, cobra odio.
Tres hijas y una madre, cuatro diablos para el padre.
A la puta, el hijo la saca de duda.
Madre ardida hace la hija tollida.
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.