Cambio de costumes, par es de muerte.
La envidia y las fiebres matan al que las padece.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
La mujer en soledad piensa solo en la maldad.
De donde no hay pan hasta los perros se van.
El oro entra por todas las puertas, excepto las del cielo.
Donde manda el amo se ata la burra.
Cuando pases por la tierra de los tuertos, cierra un ojo.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
El salario del justo es la vida; la ganancia del malvado es el pecado.
Dar en el clavo.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Plata en mano, culo en tierra.
Ausentes y fallecidos, ni éstos bien amados, ni aquellos bien venidos.
A mal dar, apretar el culo contra el sitial.
Cada mochuelo a su olivo y cada puta a su rincón.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
En casa del pobre, ni vino ni odre.
Hacer de sierva y de señora es una vida desgraciada
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.
No hay cosa más fría que las narices de un perro y el culo de la mujer.
Quien espera salud en muerte ajena, su propia vida condena.
Dios inventó la balanza, y el diablo la romana.
Va al hoyo el mozo y el gozo al pozo.
Maldiciones de putas viejas, no comprenden mis orejas.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Hacer la del humo.
Peor que pulga en la oreja
Atáscate, que hay lodo.
Al mal amor, puñaladas.
Cerca de la iglesia, lejos de Dios.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
Donde no hay, por demás es el buscar.
No hay más amigo que Dios y el duro en la faltriquera.
Sigue el sendero de la serpiente, y llegarás a la muerte.
El oro se prueba en el fuego y los amigos en las adversidades.
Hijo ajeno, candela en el seno.
Mírate a ti mismo y entrarás en un abismo.
A manos frías, corazón ardiente.
A mal Cristo, mucha sangre.
Un hombre ocioso es compañero de juegos del diablo.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
Huerta sin agua, y mujer sin amor, no sé qué será peor.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
El que por su gusto muere ni camposanto merece.
Mujer que se queja, marido que peca
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
En casa del ahorcado, no mientes la soga.