Jugar con fuego es peligroso juego.
El regalo del mal hombre no trae consigo nada bueno.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
Mas caliente que axila de esquilador de ovejas.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Lo mejor es enemigo de lo bueno.
Asno de dos, válgale Dios.
De Dios viene el bien, y de las abejas la miel.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
La impureza, pesa.
Tres cosas echan de su casa al hombre: el humo, la gotera y la mujer vocinglera.
No se va al cielo a caballo.
El Diablo no se harta de romper suelas.
Hombre de espíritu enclenque, donde nace allí muere.
Come bien, bebe mejor, mea claro, pee fuerte y cágate en la muerte.
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
El que siembra odio, cosecha tempestades.
Cinco: por el culo te la hinco.
Cielo empedrado a las veinticuatro horas mojado.
Después de Dios, la olla y todo lo demás es farfolla.
El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
Al loco y al fraile, aire.
Arremangóse mi nuera, y volcó en el fuego la caldera.
De puta a puta, taconazo.
Todos los extremos son malos.
Quien se mete a redentor, lo clavan, como al Señor.
Un ruin ido, otro venido.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
El que a las once no ha “bebío”, viene el Diablo y le dice: “Esto es mío.”.
Vivir juntos es endemoniarse juntos.
Yo te castigaría, si no estuviese lleno de ira.
Angelitos al cielo, y a la panza los buñuelos.
Después del palo dado ni Dios lo quita.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
Lo que Dios da, bendito está, cuando no es "calamidad".
Calores, dolores y amores, matan a los hombres.
Quien se venga encontrará la venganza de los dioses
Tres al saco y el saco en tierra.
Aquí jodido, pero usted no tiene la culpa.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Gobierna para que no hagamos cruzar al perverso, porque no obramos como él. Álzate, dale tu mano, déjale en los brazos del Dios, llena su vientre de tu pan a fin de que se sacie y avergüence.
Las armas las cargan el diablo.
¿Y quién dijo que el diablo no tiene hermanas?.
El conejo y el ruin, donde nace quiere morir.
Dios da mocos al que no tiene pañuelo.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
El hambre es una fea bestia