A veces un veneno, para sacar otro es bueno.
Boca de verdades, cien enemistades.
Amor y señorío, no quieren compañía.
El que con cojos anda se llama bastón.
La suerte nunca da, solo presta.
En arca de avariento, el diablo yace dentro.
El que no te ama, burlando te difama.
Vela que arde por las dos puntas, poco dura.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Hombre prevenido vale por dos.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
Cada cosa pía por su compañía.
El gandul es un cadáver con apetito.
El mal penetra como una aguja y luego es como un roble.
No hay mejor herencia, que trabajo y diligencia.
El vino es un traidor: primero es amigo y después, enemigo.
Cuando se reúnen los aduladores, el demonio sale a comer.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Si no valiese por testamento, valga por codicilo.
El que la hace, la paga.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
Río que zurrea, o trae agua o piedra.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Querer atar las lenguas de los maldicientes es lo mismo que querer poner puertas al campo.
Abogado de ricos, mal de pobres.
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
Viejos los cerros y reverdecen
En esta vida caduca, el que no trabaja no manduca.
Quien tiene y da, no esta obligado a más.
Duro como teletubbie en alfombra de velcro.
Si no haces lo que te gusta búscale el gusto a lo que haces.
Tres cosas demando de Dios si me las diese: la tela, el telar y la que teje.
Donde nada nos deben, buenos son cinco dineros.
El que come y canta algún sentido le falta.
Olvidar una deuda no la paga.
¡A darle que es mole de olla!
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
Ausencia al más amigo, pronto lo pone en olvido.
Vale más ser envidiada que envidiosa.
Guárdate de robar al oprimido y de robar al incapacitado. No hurtes la palabra del anciano. Al que obra mal, su orilla del río lo abandona, y su crecida le arrebata; el trueno es fuerte y los cocodrilos perversos.
Quien salud no tiene, de todo bien carece.
A santos viejos no se les prenden velas o Santo viejo no hace milagro
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Cabra que no da leche, y cuando da la tira.
Mira si tengo talento, que he puesto una casa de putas debajo del ayuntamiento.
En vender y comprar, no hay amistad.
De vaca vieja, novilla brava.