Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Al loco y al aire, darles calle.
Lo que hace con las manos lo debarata con los pies.
Amor que no se atreve, desprécianlo las mujeres.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
Ausente y muerto, viene a ser lo mesmo.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Ayer me negó un bocado, pero hoy me pide prestado.
Hecho malo, al corazón y al cuerpo hacen daño.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Mal acierta quien solo el interés se lleva.
El trabajo es bendito; por eso ni se toca.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Difunto que hace tanto bien, requiestcant in pace, amén.
Como vives, juzgas.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
A lo que se quiere bien, se castiga.
Más aburrido que mico recién cogido.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
Cuando el vil está rico, no tiene pariente.
Favorece a quien te ayudó y olvida al que se negó.
Sin virtud poco vale la salud.
Todos los oficios son difíciles.
El que canea, no calvea.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
Al mal segador la paja estorba.
Al que no está acostumbrado a bragas, las costuras le hacen llagas.
Perro viejo no ladra en vano.
El que paga lo que debe tiene derecho a pedir más.
Habrá quien te dé, pero no quien te ruegue.
El amor y el interés, comen juntos en un plato; el amor come por horas y el interés cada rato.
Ropa dominguera, del portal pa fuera.
Dios perdona a quien su culpa llora.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
Variedad es causa de amenidad.
Saber es poder.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
Para roer, la cabra, y para el colchón, la lana.
Más perdido que perro en misa.
Cuenta errada, sea enmendada.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Fíate del santo y no le prendas vela.
Recibir mal por bien, todos los días se ve.
El dinero es bueno para siervo, malo para dueño.
Hay que sufrir para merecer.
Bien lo dice el mercader, vender fiado no es vender.
Donde no hay ganancia, cerca está la pérdida.
Juramentos de enamorado no valen un cornado.
Poco dinero, poco sermón.