No hay empleo sin llevar un buen jamòn.
La iglesia abierta y el sacristán en la puerta.
No es amigo ni es sincero, aquel que nos pela el cuero.
No se merece la vida, quien no paga su comida.
Si te pica el alacrán, busca cura y sacristán.
Esperar salud en muerte ajena es condena.
Buena mula, mala bestia.
Malo, pero ajeno, sabe a bueno.
A la mal casada, déla Dios placer, que la bien casada no lo ha menester.
El que gasta antes de ahorrar pedirá limosna antes de lo que cree.
Es cierto que al necio la ira lo mata, y al codicioso consume la envidia. Libro de Job 5:2
Dios aflige a los que bien quiere.
De once veces que hagas bien, te arrepentirás diez.
El pastor ruin, por no dar un paso, tiene que dar mil.
A tu amigo pélale el higo y a tu enemigo el prisco.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
A lo que no tiene remedio, oídos sordos.
Más vale dar a ruines que rogar a buenos.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Que se le va a hacer al mal cuando remedio no hay.
El que algo teme, algo debe.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
A la lumbre y al fraile, no hurgarle; porque la lumbre se apaga y el fraile arde.
No compres cabra coja pensando que sanará; son las sanas y encojan, con que las cojas qué no harán.
Su tarea es cuidar a los mayores, a los indefensos, a aquellos que no pueden hacerlo por su cuenta, y por sobre todo, a los niños, el futuro de la humanidad.
Buenas acciones valen más que buenas razones.
El avaro desollaría a un piojo para obtener su piel.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Ladra de noche para economizar perro.
Averiguelo, Vargas.
Los caracoles vacíos son lo que hacen más ruido. Así los hombres vanos y bullidores.
La llaga sana, la mala fama mata.
En hacer bien nunca se pierde.
Aullar contra el ciervo, perder voces y tiempo.
Gente de navaja, poco trabaja.
Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.
Mozo sermonero o no tiene novia o no tiene dinero.
Una buena acción se olvida, y una mala nunca en la vida.
Lo que haces, encuentras.
Con pañuelo de seda vas a la arada, señal de tener mucho o no tener nada.
Hablar con boca prestada, sabe bien y no cuesta nada.
Cuando Dios no quiere aliviar los males, ni sirven sangrías ni flores cordiales.
Al gallo que canta, le aprietan la garganta.
Si tienes riqueza, da trabajo para compartir la pobreza.
Quien tiene tienda que la atienda.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Lo imposible, en vano se pide.
A nave rota, todo tiempo es contrario.
La avaricia y la ambición, congelan al corazón.
Para cura de mis males, me vinieron más pesares.