Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
Mucho dinero, época virtude; poco dinero, mucha salud.
El que nada debe nada teme.
Andar derecho y mucho beber, no puede ser.
Con las buenas palabras nadie come.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
Cada vez que uno ríe quita un clavo del ataúd
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
Por costumbre le damos la vuelta a un pensamiento, para utilizarlo varias veces
Quien comparte su comida, no pasa solo la vida.
Más vale gordo que dé risa que flaco que dé lástima.
En tal mundo vivimos, que para lo que queda por ver, no es nada lo que vimos.
Lo que con tus padres hagas, con tus hijos lo pagas.
Lo importante no es vivir mucho, sino vivir más.
Alabanza propia es vituperio.
El que vive de favores, sirve a muchos señores.
El que pestañea pierde.
Cuando te inunde una enorme alegría, no prometas nada a nadie. Cuando te domine un gran enojo, no contestes ninguna carta.
De mujer que es madre, nadie nunca mal hable.
El que no enseña no vende.
La vida es un soplo.
Al pan pan y al vino vino, y el gazpacho con pepino.
No hay mejor amigo que un peso duro en el bolsillo.
Es más bueno que el pan.
Al hierro el orín y la envidia al ruin.
Hablar bien y hacer bien terminan con la misma letra; hablar bien es bueno, pero hacer bien es mejor.
Mientras el cuerdo duda, el loco emprende y termina la aventura.
Ganar un proceso es adquirir una gallina y perder una vaca.
Quien al escoger, mucho titubea, lo peor se lleva.
Mejor ser un rico pobre, que un pobre rico.
Los casados, casa quieren.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
A quien no se lo merece, la virgen se le aparece.
Quien hizo una...hace dos
Al que te puede tomar lo que tienes, dale lo que te pidiere.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
El salario del justo es la vida; la ganancia del malvado es el pecado.
Perfecto solo Dios.
Al freír será el reír.
La victoria pertenece a aquel que espera media hora más que su oponente.
El que se casa, por todo pasa.
El hambre es el mejor cocinero.
La sátira Solo ofende, a la gente que la entiende.
El que mucho te cela es porque bien te quiere.
Me lo contaron y lo olvidé. Lo vi y lo entendí. Lo hice y lo aprendí. (Confucio, 551-479 a. C.)
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Palabras melosas, siempre engañosas.
Donde se pace, que no donde se nace.
Remendar y dar a putas.