Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
Hombre osado, bien afortunado.
El buen vino, venta trae consigo.
A boda y bautizo, no vayas sin ser llamado.
El que es perico donde quiera es verde.
Todo es todo, todo es nada, nada es todo, nada es nada.
El odio es motivo de disensiones, pero el amor cubre todas las faltas.
Mente pura e intención pura otorgan visión clara, sabiduría y profundidad de comprensión.
Mal vecino es el amor, y do no lo hay es pero.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Justicia humana claudica, pero mi Dios sí la aplica.
De donde menos se piensa, salta la liebre.
El buen vinagre del buen vino sale.
Chilla más que un camionao é pollos.
Toda flor quiere ser fruto.
Hablar más que lora mojada.
Es mucha la totuma para tan poca agua
La juventud del viejo está en el bolsillo.
Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.
Cuanto menos bulto más claridad.
Cuidado, que el diablo es puerco.
Procura siempre vivir como quien ha de morir.
El viento que el marinero quiere no sopla siempre.
Dar el consejo y el vencejo.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡cuánta pez se gastaría!.
El buen mosto sale al rostro.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.
Ni ausente sin culpa ni presente sin disculpa.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
Mea a gusto y contento, pero por favor, ¡mea dentro!
Es mejor ser el enemigo de una buena persona que el amigo de una mala.
Dad al diablo la puerta que con cualquier llave está abierta.
Fortuna y ocasion, favorecen al osado corazón.
La venganza es un plato para tomar frío.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
La mujer ha de saber, primero puta que buena mujer.
Aborrece y serás aborrecido, quiere y serás querido.
El ceder es a veces la mejor manera de vencer.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Cada ollero alaba su puchero.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.
Si las paredes hablaran.
Déjate de tanto refrán, y empieza a buscar el pan.
La esperanza es el pan de los pobres.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
No está el que fía, porque salió a dar palos a uno que le debía.
Comamos y triunfemos, que esto ganaremos.
No es pobre el que poco tiene, sino el que quiere.