Quien anda mal, acaba mal.
A mamar, todos nacen sabiendo.
A una bella muchacha nunca le falta enamorado.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
El mejor remedio contra un hombre malo es mucha tierra de por medio.
El que antes muere, antes lo entierran.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
Padecer cochura por hermosura.
Si el vino es fragante, no importa que se venda al fondo de un largo callejón.
Del joven voy, del viejo vengo.
Los estudiantes de Zen, deben aprender a perder el tiempo conscientemente.
Más vale el hueso en Marzo que la carne en Mayo.
Comer arena antes que hacer vileza.
No duerma tranquilo quien debe; que no hay plazo que no llegue.
En la casa del cura siempre hay hartura.
Hasta el final nadie es dichoso.
Casa donde manda la mujer, no vale un alfiler. Pero las hay por doquier.
Cuentas viejas líos y quejas.
Sigue los impulsos de tu corazón
A buen salvo está el que repica.
Fortuna y aceituna, a veces mucha y a veces ninguna.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Quien bueyes ha perdido, cencerros se le antojan.
Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
Más sabe una suegra que las culebras.
Quien no arrisca, no aprisca.
Hados y lados tienen dichosos o desdichados.
Aquí se rompió una tasa, cada quien se va a su casa.
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
El que cabras cría, va a juicio cada día.
Al padre, si fuere bueno, sírvele; y si malo, súfrele.
Quien por mucho deja lo poco, suele perder lo uno y lo otro.
No hay duelo sin consuelo.
Ni el amor ni el poder necesitan compañía
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
En chica casa y en largo camino se conoce al amigo.
A cada santo le llega su día.
Quien reparte la herencia antes de la muerte, se merece que le den con una piedra en la frente.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
Repara tu trineo en el verano, y tu carreta en el invierno.
En una empresa orientada a los productos estándares, uno es tan inteligente como el competidor más tonto.
Las cosas que no suceden en un año pueden suceder en una hora.
Quien tuvo, retuvo.
Quien se venga encontrará la venganza de los dioses
Con nuestros pensamientos creamos el mundo.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
El miedo a los pequeños defectos hace crecer los grandes
Ruin señor, cría ruin servidor.
La fórmula del éxito es muy simple: haz tu mejor esfuerzo y acaso le agrade a la gente.