Harto sabe quien sabe que no sabe.
Al enemigo honrado, antes muerto que afrentado.
El de las piedras hace pan.
Ninguna situación es tan grave que no sea susceptible de empeorar.
El que se enoja pierde.
Hay que arar con los bueyes que se tenga.
A quien nada quiere, todo le sobra.
Reyes y mujeres no agradecen.
A caballo regalado, no se le ve colmillo.
Muchos pocos hacen un mucho; muchos granos de arena forman una pagoda.
El fruto maduro cae por su propio peso, pero no cae en nuestra boca
Cultura es aquello que permanece en la memoria cuando se ha olvidado todo
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
Nadie sabe lo que vale un duro, hasta que no lo pide con apuro.
Escribir es un placer secreto y pecaminoso
Reniego de la tierra donde el ladrón lleva al juez a la cadena.
Por falta de un amén, que no se pierda un alma.
Después de un gustazo, un trancazo.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
El hombre se tuerce; pero no se rompe.
Si tienes riqueza, da trabajo para compartir la pobreza.
Los ladrones no pueden robar el amor, pero a menudo el amor vence ladrones
Las palabras son como las hojas, cuando más abundan poco frutos hay entre ellas.
Ganar sin guardar, poco es de estimar.
Rebuznar es de burros, errar de cazurros.
Mujer refranes, muller puñetera.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
Le dije al almendro que me hablara de Dios y comenzó a florecer.
Cabra por viña, cual la madre tan hija.
Agua en cesto, y amor de niño y viento de culo, todo es uno.
El que madruga, encuentra todo cerrado.
Pan con pan comida de tontos.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Las mujeres por poco se quejan y por menos se ensoberbecen.
Zapato que aprieta, no me peta.
Buena es la vida de aldea por un rato, más no por un año.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
De la buena hierba me libre Dios, que de la mala me libro yo.
Donde no hay celos no hay amor.
El hijo sabe que conoce a su padre.
Es más entrador que una pulga.
Nada resulta más difícil que vivir con sencillez
Es cosa de locos querer coger mucho sembrando poco.
El que bien te quiere te hará llorar.
El dinero procura amigos, pero no aquellos que desearías.
A candil muerto, todo es prieto.
Hay tontos que al pronto no dan la cara de tonto.
No digas cuatro hasta que no lo tengas en el saco