Con las glorias se olvidan las memorias. Con los años, perdió la rucia los saltos.
Tiene más dientes que una pelea de perros
Cuando veas las barbas de tu vecino arder... mete la tuya en remojo
La mujer hacendosa es la más hermosa.
Es cualquier baba de perico.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
Nada es fácil para el falto de voluntad.
Conciencia ancha, la bolsa ensancha.
Ni tan calvo ni con dos pelucas: ni tanto ni tan poco.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
En tu comunidad, no luzcas tu habilidad.
El que vive en la montaña, piensa que tiene algo y no tiene nada.
Zanahorias, no; cosas que unten la barba quiero yo.
A quien mucho tiene, más le viene.
Madre dispuesta, hija vaga.
En el pecado se lleva la penitencia.
De chica candela, grande hoguera.
Estar armado hasta los dientes
La felicidad no es cosa de risa
Los pecados de la juventud se pagan en la vejez.
Para alcanzar dicha plena, nos toca perder la pena.
Lo bien hecho bien parece.
El sexo nos hace perder la cabeza
Sufriré hija golosa y albendera, más no ventanera.
A otra cosa mariposa.
A quien de bailar tiene gana, poco son le basta.
El arenque cuelga de sus propias agallas
Hermosura de hembra, mil desazones siembra.
Lo ajeno más que lo propio parece bueno.
A la vejez, viruelas.
Ropa que mucho se cepilla, pronto raidilla.
Todo lo mudable es poco estimable.
El otoño de lo bello, es bello.
Hombre narigudo, ingenio agudo.
Más ordinario que un moco en una corbata.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
A gran solicitud, gran ingratitud.
Difama, que algo queda.
La bendición del Señor trae riquezas, y nada se gana con preocuparse.
Lo de menos es comerse la vela, lo malo es cagar el pabilo.
Tranquilidad viene de tranca.
Todo mi gozo en un pozo.
Más vale bulto de muchos que esfuerzo de pocos.
La bondad, quien la tiene la da.
Dar consejo y el vencejo, ese sí que es buen consejo.
La mujer que se respeta, no muestra culo ni teta.
Cuerpo descansado, dinero vale.
En esta feria has de ser o mercancía o mercader.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
Injuriada la paciencia, a veces en ira quiebra.