Hacerse la boca agua.
Después de que baile bien aunque sea fea.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
Puta arrepentida, del Carmen vestida.
Las tres ges de quien sabe ser amo de su casa: ganar, gastar y guardar.
Imaginación hace cuerpo de lo que es visión.
Mal me huele, quien mucho huele.
Vida que es una mierda poco importa que se pierda.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Creerse el papá de los helados.
Habló de putas "La Tacones".
A la Virgen del Henar, unos van por ver y otros por mirar.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Puta en ventana, mala mañana.
La ocasión asirla por el guedejón.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Jáquima puesta , entiéndese vendida con la bestia.
Lo que la mujer no hace por amor, lo hace por despecho.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
Más vale maña que fuerza.
Hazme la barba, hacerte el copete.
La que no anda precavida, al fin tiene su caída.
El que menos sabe suele ser el que más presume.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
El que lo tiene, lo gasta, y si no, se lame el asta.
El trabajo ennoblece.
Al amigo que es vicioso, tratarlo poco.
La ocasión la pintan calva y hay que cogerla por los pelos.
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
Más vale algo que nada.
Para buena vida, orden y medida.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Por costumbre le damos la vuelta a un pensamiento, para utilizarlo varias veces
No hay que reírse de la felicidad
Algo es algo, dijo el calvo, cuando un pelo le salió.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Comer sin vino es miseria o desatino.
Un espejo no sabe ser embustero.
A tu hijo dale oficio, que el ocio es padre del vicio.
Mudarse por mejorarse.
De vaca vieja, novilla brava.
Mujer pecosa, mujer candela.
Acometer hace vencer.
No hay mayor tontería que reñir.
Alaba solo a Dios, critícate sólo a ti mismo.
Recogemos solo la felicidad que hemos dado a manos llenas, sin pedir nada a cambio
El que ha tenido un mujer, merece una corona de paciencia; el que ha tenido dos, la merece de simpleza.