Mujer, viento y ventura, pronto se mudan.
Al viejo que se casa con mujer hermosa, o pronto el cuerno o pronto la losa.
Al hombre honrado, todo lo cuesta caro.
Yo que se lo proponía, y ella que lo apetecía.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
Hasta el diablo era bonito cuando entró en quintas.
La tontería se sitúa siempre en primera fila para ser vista. La inteligencia, por el contrario, se sitúa detrás para observar.
Es caballero, no el que tiene caballo, sino el que tiene dinero.
En la abundancia bueno es, guardar para la escasez.
Cada cosa pía por su compañía.
Para amar es la cosa más segura buen trato, verde edad, limpia hermosura.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
Una desgracia, a cualquiera le pasa.
Bobos van al mercado cada cual con su asno.
Más feliz que marica con dos culos.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
El que a solas se ríe de sus picardías se acuerda.
La ciencia quiere prudencia y experiencia.
Más vale libertad con pobreza, que prisión con riquezas.
No acose, que la están peinando.
A gran calva, gran pedrada.
Hoy: a eso me estoy; que mañana, mañana, palabra vana.
Alegría y pobreza y no pesares y riqueza.
Los enemigos del casado son tres: la moda, el modista y la mujer.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Un hombre con buen talento, vale por ciento.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
Si eres escrupuloso, no esperes ser muy rico ni muy famoso.
Por unas saludes, no te desnudes.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
La mujer que no hace nada, es bien mirada.
Como al hierro la herrumbre, la envidia al hombre consume.
La diligencia nunca se quejo de la fortuna.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Bestia alegre, echada pace.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
Lo que obtener no puedo, es lo que más deseo.
Tápate la cara que se te ve el culo.
Pecado callado, medio perdonado.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
Amor, opinión y fortuna corren la tuna.
La fantasía es la primavera del alma
Como te cuidas, duras.
Hacerse el de la oreja mocha.
Yo para ser feliz quiero un camión.
No es pecado ser pendejo, el pecado es no querer dejar de serlo.
Ninguno más fama tiene que la que darle quieren.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.