La inteligencia anula el destino. Mientras piense un hombre es libre
El Dios (el hombre divino) está siempre en los éxitos, y el hombre (terreno) en sus fracasos.
Al hombre duro, lanza en mano y vino puro.
No confundas al hombre en el tribunal ni desvíes al justo.
No hables en falso de un hombre; no separes el corazón de tu lengua.
Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
El nosotros anula el yo.
Ningún hombre honesto se hace rico en un momento.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Lo que puede hacerse en cualquier momento no se hará en ningún momento.