Gran deudo tiene corazones que bien se quieren.
La gala del estudiante, en cuello y guante.
El trabajo ennoblece.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Del favor nace el ingrato.
La mujer y la mula cada día te hacen una y suerte te dará Dios si no te hacen dos.
Lo que en la bonita es gracia, en la fea es desgracia.
Pesar compartido, pronto es ido.
Aquella que la alza una vez, la alza siempre.
La alegría es el remedio universal de todo mal
Reunión de zorras, perdición de gallinas.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
Pueblo ingrato ayer me aclamaste hoy me pifias!
Después del palo dado ni Dios lo quita.
Muero el toro y enseguida, acabase a carreira.
A fuego y a boda va la aldea toda.
El cliente siempre tiene la razón.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
No hay camino sin tropiezo.
Es combate disparejo, el del tigre y burro viejo.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
Los grandes talentos son calmados en la prosperidad y callados en la adversidad.
Ganancia inocente, no lo verás fácilmente.
Dios castiga, sin palo y sin cuarta.
Tener el juego trancado.
Planta y cría y tendrás alegría.
Sé osado y serás afortunado.
El movimiento se demuestra andando.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
Hay que tomar el toro por las astas.
Una alegría esparce cien pesares.
El que nace para buey, del cielo le cae la yunta.
Quien con toros anda, a torear aprende.
Bizcocho de monja, fanega de trigo.
Quien no tiene, perder no puede.
Buena boca y buena gorra hacen más de una boda.
Amigo y de fiel empeño; es el perro con su dueño.
Riña por San Juan, paz para todo el año.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
A Roma por todo.
El hombre honra al amigo con afecto, responde a regalo con regalo. A risa responde con risa y al truco con trampa.
En casa del capellán, no falta nunca el pan.
Molino cerrado, contento el asno.
Gana al que te quiere mal, y tendrás un amigo más.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Boda en mayo ¡Qué fallo!
Palabras buenas abrirán puertas de hierro.
El venido es preferido, que el ausentado pronto es olvidado.