Intelecto apretado discurre que rabia.
Amores añejos acaban con los pellejos.
De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
Este mundo es casa de locos: cantan unos y lloran otros.
El peor de todos los temores, es el temor a vivir.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
En casa llena el loco no se apena.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
Ni hay vida sin muerte ni placer sin pesar.
Nadie aprecia lo que tiene hasta que lo ve perdido.
Zumbido de mosquito, música de violín chiquito.
La gente mala se muere de vejez.
Quien vive de recuerdos, vive entre muertos.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Quien ama, teme.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Nada más que me enderece dijo el jorobado.
A gusto dañado, lo dulce le resulta amargo.
El que no es amado, es un desgraciado, pero el que no ama es un infeliz.
El loco, por la pena es cuerdo.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
El hambre mató a pocos; la hartura a muchos.
Sabiduría de pobre hombre, hermosura de puta y fuerza de ganapán, nada val.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Quién más te quiere, te hará llorar.
Toda alegría está destinada al que tiene el corazón contento: para quien lleva siempre sombrero el cielo está lleno de sombra
La suerte de la fea, la bonita la quisiera.
Por qué denominar a la muerte como una desgracia cuando pone fin a la desdicha?
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Hay que sufrir para merecer.
Febrerillo loco, un día peor que otro.
Ninguna cosa hay tan dura que el tiempo no la madura.
Bestia alegre, echada pace.
Seguido, seguido, hasta que pase el dolor.
Cabra loca, desgraciado al que le toca.
El mundo es un tira y afloja, y para que unos rían, otros lloran.
Nadie está contento con su suerte.
La pobreza no es vicio; pero es un inconveniente.
Para poca ventura, remedio es la sepultura.
La llaga sana, la mala fama mata.
La verdad padece, pero no perece.
La dicha de la fea, la hermosa la desea.
Pan tierno, casa con empeño.
Quien mucho desea, mucho teme.
Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
La esperanza es el pan de los pobres.
Las lágrimas derramadas son amargas, pero más amargas son las que no se derraman.
Un hombre sin relación, es un hombre muerto.
Una casa sin amor es como una chimenea sin fuego, una casa sin la voz de un niño es como un jardín sin flores, la boca de la mujer amada sin la sonrisa es como una lámpara sin luz