Estas sacando fuerza de flaqueza.
Por una alegría mil dolores
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
Repara en la casa ajena, y hallarás chica tu pena.
La peor vejez es la del espíritu.
Donde no hubo dolor, no hay caridad ni amor.
La envidia acorta la vida.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
Las lagrimas de las mujeres valen poco y cuestan mucho.
La alegría todo mal espanta
A gran seca, gran mojada.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
No es nada, que del humo llora.
Ir de capa caída.
De las carreras nada queda, solo el cansancio.
La peor pobreza es tener deudas.
El que se queja, sus males aleja.
Una hora de alegría, compensa diez malos días.
Las letras y la virtud, mocedad y senitud.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
La muerte, al pobre no se atreve.
Humedades de Abril, malas son de salir.
Malos humores salen con buenos sudores.
La hermosura es flor de un día, hoy no luce, ayer lucía.
Nada es fácil para el falto de voluntad.
Paciencia muchas veces ofendida, trastorna el juicio.
Quien carece de amistades, carece de compromisos.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
Huerto sin agua, casa sin tejado, mujer sin amor y marido descuidado.
La esperanza mantiene.
Ira, miedo y celos fieros, son muy malos consejeros.
Fraile con sueño tiene mal rezo.
La hambre no tiene aguante.
Mal es acabarse el bien.
El que llora su mal, no lo remedia
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Mas mata la duda que el desengaño.
El huésped dos alegrías da, cuando viene y cuando se va.
Dádivas y buenas razones, ablandan piedras y corazones.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
A los largos sentimientos, largas consecuencias.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
Candil de la calle, obscuridad de su casa.
El amor vive en presencia y muere en ausencia.
La virtud es de poco sueño.
Mal ajeno, para el nuestro no es consuelo.
Donde lloran esta el muerto.
El pobre de su pobreza no sale.