Nadie aprecia el bien que tiene, mientras que no lo enajene.
La salud no se aprecia hasta que llega la enfermedad.
El amigo no es conocido hasta que está perdido
El que come hasta enfermarse tiene que ayunar hasta reponerse.
La dignidad no ha perdido, quien tiene un solo marido.
Tiene suficientes riquezas el que no pide prestado ni tiene que adular a nadie.
Nadie sabe lo que tiene, si tiene quien lo mantiene.
No hemos conocido el bien hasta que lo hemos perdido.
Hasta el final nadie es dichoso.
Nadie se alabe hasta que acabe.
Nadie es culpable, hasta que no se demuestre lo contrario.
Nadie hable mal del día hasta que la noche llegue.