Se cree el bizco rey entre los ciegos.
El que para mear tiene prisa, termina por mearse en la camisa.
El oro se prueba con el fuego; la mujer, con el oro; y el hombre, con la mujer.
El que es buen pagador es señor de la bolsa de otro.
El pan ya comido enseguida se olvida.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Lo que la moral quiere no está nunca en consonancia con los instintos.
La ocasión de hacer bien nunca se ha de perder.
No hay primera sin segunda
Vale más ser ralos que calvos.
Mala yerba, mucho crece.
De pequeña centella se levanta el gran fuego.
De cerro a cerro una cañada, y de cero a cero no va nada.
Para el flojo siempre es tarde, y cuando madruga todavía no es hora.
El trabajo mata al asno, pero no mata al amo.
Cuando malaya llegue; ya el caballo está cansado.
Dale las gracias al que te hace justicia porque no te hace injusticia.
Lo que tiene la fea, la bonita lo desea!
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
No digas de este agua no beberé, por turbia que baje el agua mayor puede ser la sed.
Hombre refranero, hombre de poco dinero.
A la vasija nueva dura el resabio de lo que se echó en ella.
Antes di que digan.
A la mujer le has de dar, por delante y por detrás.
Amor con amor se paga.
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
Niebla de Marzo, helada de Mayo.
En la huerta que hay mozo, está en la acequia o en el pozo.
A su amigo, el gato le deja siempre señalado.
la juventud es el único defecto que se cura con la edad.
No hay tu tía.
Días que pasan de enero, ajos que pierde el ajero.
Nadie muere motón.
Al amor lo pintan ciego y con alas, ciego para no ver los obstáculos, con alas para salvarlos.
Boticario sin botica, nada significa.
Si eres yunque, aguanta como yunque; si eres maza, hiere como maza.
No le pidas trigo a la tierra que no riegues a diario.
El que es exagerado, siempre queda mal parado.
Donde no hay regla se pone ella.
Ni tan adentro del horno que te quemes, ni tan afuera que te hieles.
Aguas de Abril, vengan mil.
Ama el sol, el que tiene sombra
Hablar bajo y obrar alto.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
El ave canta aunque la rama cruja.
Solo hay tres cosas que conviene hacer aprisa; huir de la peste, alejarse de las querellas y cazar pulgas.
Boca que se abre, o quiere dormir o está muerta de hambre.
Niebla que amanece, levanta y no agarra, buen tiempo que no falla.
Quien mucho vino cena, poco pan almuerza.