No está muerto, quien pelea.
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
Cual es el padre, así los hijos salen.
No hay majadero que no muera en su oficio.
Cuando el labrador cava la huerta, más alto tiene el culo que la cabeza.
Más vale un hoy que diez mañanas.
Uno es el que trabaja y otro el que se lleve la ganancia.
La abundancia mata la gana.
A tu hija más lista no la pierdas de vista.
Parece mejor un asno que un caballo enalbardado.
Carne de cochino, pide vino.
Fruta verde, ni buen sabor tiene.
Lo que haces, encuentras.
Hasta una hormiga que pierde, duerme.
La paja en el ojo ajeno se mira más despacio.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
La mujer y la ensalada, sin aderezo no es nada.
Polo san Andrés, quen non ten porco mata á muller. Por San Andrés, quien no tiene cerdo mata a la mujer.
La tórtola ocupa el nido de la urraca.
O la bebes o la derramas.
Agua del cielo no quita riego.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
Si no seré su guardián, dejaré a los gansos ser gansos
Idos y muertos es lo mesmo.
Mientras hay alma, hay esperanza.
El que mata el marrano temprano, pasa buen invierno pero mal verano.
La zorra muda de pelo, pero de costumbre no.
Al tahúr nunca le falta qué jugar ni al putañero qué gastar.
Dinero que volando vino, se va por igual camino.
Entre amigos honrados, cumplimentos dispensados.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Bien juega quien mira.
Abril sin granizo, Dios no lo hizo.
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
A cada cabeza, su seso.
Las estrellas inclinan pero no obligan.
Las mujeres son como las gaseosas, unas caseras y otras revoltosas.
Alaba al ignorante y hazle bailar; si no es tonto, tonto le harás terminar.
La flecha que indica el camino y el sendero que conduce a la cumbre se llama acción
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
Donde castañas se asaron, cenizas quedaron.
Como el maestro "ciruela" que no sabe leer y pone escuela.
Aunque se cubra de sedas, el perro huele mal.
Chupar de la teta.
No cantes victoria antes de tiempo.
Cuando soplan vientos de cambio, algunos constryen muros, otros molinos.
Saber amar es mucho saber.
Bahabón, en cada casa un ladrón, en la del alcalde dos, y en la del alguacil, hasta el candil.