Bruto animal es el que no busca deleite espiritual.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.
Madre, casarme quiero, que dormir sola me da miedo.
Esto está color de hormiga.
Pájaro que de dos tiros no cayó, ¡voló!.
La hermandad hace al masón, y el presupuesto al "mamón".
Haz como la campana, que tañe y calla.
Chico hoyo hace el que se muere apenas nace.
Cara de enferma y culo de sana.
Ocasión llegada presto agárrala.
Buen hablar de boca, mucho vale y poco cuesta.
Contigo, pan y cebolla.
Es ley la que quiere el rey.
No hay mejor amigo que un peso duro en el bolsillo.
¿Con quién duerme Juana?. Con quien le da la gana.
No hay que arrear ganado flaco.
Suegra y sin dinero, al brasero.
La fe mueve montañas.
Al que feo ama, bonita le parece.
La que no pone seso en la olla, no lo tiene en la toca.
Agua y nieve excesiva, no dejan criatura viva.
Pedir más es avaricia.
Si comes cerezas con los poderosos te arriesgas a que los huesos lluevan contra tu nariz.
Que salga el sol por donde saliere, pero que salga.
Los ojos son el espejo del alma.
Al calvo pelón como al niño cagón.
No falta de que reirse.
Más pobre estoy que puta en cuaresma.
Hay gente que le das la mano y te agarra el pie.
Nadie bien ha valorado, lo que nada le ha costado.
Ama de buen grado, si quieres ser amado.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
Vivir es morir lentamente.
Le quedo como anillo al dedo.
A donde pensáis hallar tocino, no hay estacas.
Cuando el viejo no bebe, cerca está de la muerte.
El perro es más sensato que la mujer, puesto que no le ladra al amo.
Trabajo hecho de paso, ayuda en más de un caso.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.
Después de comer, ni vino, ni mujer.
El hombre no ha de ser de dichos, sino de hechos.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
Lo que va viene.
Ir despacio es de Dios; ir rápido es del diablo.
Alábate pollo, que mañana te guisan Alábate, asno, que te crece el rabo.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Picar y afilar, afilar y picar, y el prado sin segar. Solo me gustaría entender que tu dios me amas
Arrastrando, arrastrando, el caracol se va encaramando.
El mundo es para los osados, no para los tímidos callados.