Con mis maestros he aprendido mucho; con mis colegas, más; con mis alumnos todavía más.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Quien se casa por dinero, no se llama caballero.
Acaso nuevo, consejero nuevo.
Tres personas con las que nunca deberías hacer negocios: La demasiado impaciente, la demasiado ambiciosa y la demasiado desesperada.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Sabe agradecer la honra a quien te la hace y dona.
Besos y abrazos no hacen muchachos.
La cabra come el césped allí donde se ata.
Mal de muchos, consuelo de tontos.
Hombre sin vicio ninguno, escondido tendrá alguno.
Dáis por Dios al que tiene más que vos.
La mejor palabra es la que no se dice.
Abuelos y tíos cuando están tendidos.
Mal de muchos, epidemia.
Mujer desnalgada es hombre.
Guarda bien: pero no tanto que no halles lo guardado.
Lo mejor del domingo, el sábado por la tarde.
El muerto al pozo y la viuda al gozo.
Libro cerrado no saca letrado.
El que es buen pagador es señor de la bolsa de otro.
Secreto a voces.
Hay cabalgadura que le viene grande su herradura.
De lo hermoso, hermoso es el otoño.
La mujer compuesta grita al marido de otra puerta.
Pan y vino andan camino.
No hay mejor ciencia que paciencia y penitencia.
Todo mi gozo en un pozo.
Cuando te dieren el anillo, pon el dedillo.
En la juventud aprendemos, en la vejez entendemos.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Hasta la sepultura el amor fuerte dura.
El vino y la verdad, sin aguar.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
Quien con lobos anda a aullar se enseña.
A quien por sufrir deja la vida, vida por sufrir deja a la muerte.
Progresa en su negocio quien ha pensado en él de antemano.
Virgo viejo, puta segura.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Dios no se queda con nada de nadie.
El vino comerlo, y no beberlo.
Una cosa piensa el borracho, y otra el cantinero.
Quien da el consejo, da el tostón.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
Dios nos libre de un ya está hecho.
Para putas y buen pan, Villanubla y Zaratán.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Bragueta abierta pájaro muerto.