A tu Dios y Señor, lo mejor de lo mejor.
Los enemigos de la bolsa son tres: vino, tabaco y mujer.
Bien reza, pero mal ofrece.
A buen bocado, buen grito.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
La lengua queda y los ojos listos.
Entre pillos anda el juego.
Quien poco tiene, pronto lo gasta.
Dame Dios marido rico, aunque sea un borrico.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.
No hables mal de las mujeres si te espera una en casa.
La fortuna mal ganada, no luce ni dura nada.
Prueba tu habilidad primero en dorado y después en oro.
Niebla en verano, norte en la mano.
Grano a grano, hincha la gallina el papo.
Amigo que no da, poco me importa ya.
Lleno de pasión, vacío de razón.
Dar a luz rejuvenece, criar es lo que envejece.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
Este si que te quita los calcetines sin quitarte los zapatos.
El que apurado vive, apurado muere.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
A hierro caliente, batir de repente.
Ni pidas a quien pidio, ni sirvas a quien sirvio.
El viejo por no poder y el mozo por no saber, dejan las cosas perder.
Más vale un "por si acaso" que un "¡válgame Dios!".
Si el mozo supiera y el viejo pudiera, ¿qué se les resistiera?
Cuando la puta hila y el rufián devana y el escribano pregunta cuantos son del mes, mal andan los tres.
Dios te guarde de odioso señor y de compañía de traidor.
Baile que en burla empieza, acaba en boda.
A la bota, darla el beso después del queso.
Casada te veo; otro mal no te deseo.
Hagámoslo hoy, porque mañana ya no estoy.
Aquel es tu amigo, el que te quita el ruido.
En Noviembre, quien cava, el tiempo pierde.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Raído y roto, cerca está lo uno de lo otro.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
Guerra, peste y carestía andan siempre en compañía.
El matrimonio es un lazo que soca el demonio.
Jugar con el tabernero es perder tiempo y dinero.
El que presta a un amigo, pierde el dinero y pierde el amigo.
Al galán y la dama, el diablo los inflama, y la ocasión le hace la cama.
Juez con prisa, juez que yerra.
Besos y abrazos no hacen muchachos.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
Unos mueren para que otros hereden.