No dejes lo bueno por lo hermoso, ni lo cierto por lo dudoso.
Haz lo que haces.
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
Entre los extremos de cobarde y de temerario está el medio de la valentía.
La fe no tiene miedo.
A quien siembra espeso, dos veces le merma la panera: una cuando coge y otra cuando llena.
Nobleza, obliga; y agradecimiento liga.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
El amor es un rocío que humedece al mismo tiempo las ortigas y los lirios
Bien urde quien bien trama.
Empieza a cuidar la naturaleza y la naturaleza cuidará de ti.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
Cada cual echa sus cuentas; unas veces va errado y otras acierta.
Caballo corredor, pronto se cansa.
Con dificultad se guarda lo que a muchos agrada.
Allí haz a tu hijo heredero, donde anda la niebla en el mes de enero.
A ti te las digo, Pedro; si por ti las toma Juan, es que también a ti te van.
De persona palabrera, nunca te creas.
Cuentas viejas líos y quejas.
El hombre es fuego, la mujer estopa, viene el diablo y sopla.
Trabajo en domingo no da fruto.
Ruego de grande, fuerza es que te hace.
La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Casa de concejo, pajar de viejo.
Buena demanda o mala demanda, el escribano es mi banda.
Las firmes amistades se hacen en las mocedades.
Junio, hoz en el puño, de verde y no de maduro.
Al gorrino y al melón, calor.
No hay sábado sin sol, ni doncella sin amor, ni moneda que no pase, ni puta que no se case.
La hacienda, el dueño la atienda.
Voy a ir hacer un mandado.
Bien está lo que bien acaba.
Febrero el corto, el pan de todos.
Amigo insincero, hago cuenta que perdí, de mi mula el sudadero.
Dueña que mucho mira, poco hila.
Llanero no bebe caldo ni pregunta por camino.
Dios consiente, pero no siempre.
La larga visita la alegría quita.
Prefiero ponerme colorado una vez que rosado muchas veces.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
Tus pies te llevarán allí donde esté tu corazón.
Hacer algo muy en los cinco casos.
Dios nos libre del incendio en una casa vieja.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Más vale hacer frente al peligro una vez que vivir siempre con temor.
La vida es un trabajo que hay que hacer de pie