Por los santos, la nieve el los altos y el frío en los campos.
Te conozco, pajarito.
De los parientes y el sol, entre más lejos, mejor.
El frío conoce al encuero.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
Dios aprieta pero no ahoga.
Hombre hablador, poco cumplidor.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Meter aguja y sacar reja.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Hay que mantener firme y custodiado nuestro corazón, si se deja ir puede perder la cabeza
El que se va sin que lo echen regresa sin que lo inviten
A mala suerte, envidia fuerte.
Marzo se lleva la culpa y Abril la fruta.
Cuando llega el buen sentido el amor envejece
A hombre de dos caras, hombre de buena espalda.
Si miras mucho atrás, a ninguna parte llegarás.
Estudiando con tesón, al fin entra la lección.
Nunca falta quien te dé un duro, cuando no estas en apuros.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
Adiós las flores, yo con el aroma tengo.
Cuando la yegua no pasa y la mujer dice se casa, la yegua no pasa y la mujer se casa.
Carga que con gusto se lleva, no pesa.
Boca de verdades, cien enemistades.
Niebla de Marzo, helada de Mayo.
Lo estancado se pudre.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
Caballo alquilado, nunca cansado.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
Lo mejor del domingo, el sábado por la tarde.
El aragonés fino después de comer tiene frío.
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
Con tal de que se vaya, aunque le vaya bien.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Alegrías y pesares, te vendrán sin que los buscares.
Ciertas son las trazas, después de las desgracias.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Las palabras se cogen, de quien las dice.
Estudia en tu juventud, disfruta en tu madurez.
Un año bueno da para siete malos.
Cuando tu ibas, yo venia.
De un hueco salimos y a un hueco vamos a dar.
El abad canta donde yanta.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Bebe y ata la bota.
Ten el valor de la astucia que frena la cólera y espera el momento propio para desencadenarla
Cuando el año viene de leche, hasta los machos echan un chorro.
Heladas de enero, nieves de febrero, llovizna de marzo; lluvias de abril; aires de mayo, sacan hermoso el año.
Hoyo en la barba, hermosura acabada.