La lengua unta y el diente pincha
En Agosto y enero para tomar el sol, no te pongas el sombrero.
Moneda a moneda se hacen las rentas.
La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Dios te guarde de hombre que no habla y de can que no calla.
La mujer holgazana, solo el sábado se afana.
Hermanos hay tanto por hacer!
El ceremonial es el humo de la amistad
San Matías, cata Marzo a cinco días y si es bisiesto, cátalo al sexto.
Cuando aquí nieva, ¿qué hará en la sierra?.
Oficial diestro, pronto se hace maestro.
Dar en el clavo.
No saber de la misa la media.
Real ahorrado, real ganado.
Cuando Noviembre acaba ya el invierno empieza.
Mientras descansa está haciendo adobes.
Gallo viejo con el ala mata.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
En casa de Margarita, ella pone y ella quita.
Si quieres vivir en paz escucha, observa y calla.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
Hay una puerta por la que pueden entrar la buena o la mala fortuna, pero tú tienes la llave.
El dinero es igual al estiércol, solo sirve para estar esparcido.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
Los actos son los frutos; las palabras las hojas.
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
Si vienen los patos, viene la nieve.
El que anda en silencio, cazar espera.
Caballo que alcanza, pasar querría.
El que quiera vivir poco, y ese poco con dolor, tome a la noche naranja y a la mañana limón.
Uno a ganar y cinco a gastar, milagrito será ahorrar.
En Febrero mete obrero, que pan te comerá, pero buen trabajo te hará.
Año malo, panadera en todo cabo.
Es posible soportar el arroz y el té frios, pero la mirada y las palabras frías son insoportables.
La vida es un juego.
Mayo y Junio hacen un mes, que el mejor del año es.
Pan tierno y leña verde, la casa pierde.
Al mal año, tarria de seda.
Al buen amigo, dale tu pan y dale tu vino.
A calza corta, agujeta larga.
Fía mucho, más no a muchos.
El diablo está en los detalles.
Untado un dedo, untada toda la mano.
La enfermedad y los desastres van y vienen como la lluvia, pero la salud es como el sol que ilumina el pueblo entero.
A todo coche, le llega su sábado.
Un clavo saca a otro clavo.
Limando se consigue de una piedra una aguja
A la mujer y a la mula, vara dura.
Oír, ver y callar, para con nadie tropezar.