Caerle a uno la breva en la boca, no es suerte poca.
La casa es chica, pero el corazón es grande.
Con una palabra se repara una deuda de 1000 nyang.
Mayo come trigo y Agosto bebe vino.
En Febrero, el loco, ningún día se parece a otro.
Se te cayó e cassette
El día de San Brando, no tiene cuando".
Si tienes mucho, da tus bienes; si tienes poco, da tu corazón.
Por mucho que la paz cueste, nunca es cara.
Nadie da sino lo que tiene.
Cuando llueve en Agosto, llueve miel y llueve mosto.
Salud y pesetas salud completa.
Amigo que no da pan y cuchillo que no corta, aunque se pierda no importa.
De lo perdido, lo que aparezca.
Fue el hombre por maduro, y lo pusieron verde.
Más vale haberlo perdido, que nunca haberlo tenido.
Al terco, dale dos higas pero no lo contradigas.
Dos veces olla al día, el caldo amargaría.
Al cabo de la jornada, no tener nada.
El trabajo sin reposo, convierte a Juan en un soso.
Una olla y una vara el gobierno de una casa.
¡Somos gente pacifica y no nos gusta gritar! (Transición española)
Arrieros somos y en el camino andamos.
Cuando dos hermanos trabajan juntos las montañas se convierten en oro.
El que teme a sufrir, sufre de temor.
En apurada ocasión, haz de tripas corazón.
Cuando mi hijo fue al baño, trajo que contar todo el año.
Tal para cual, Pedro para Juan.
Aprovéchate Matías, que no es de todos los días.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Cocido o crudo, en el fuego estuvo.
La casa, la mujer la hace o deshace.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
Quando si indugia troppo in una cosa o si perde del tempo inutilmente.
A la mujer, ni todo el amor, ni todo el dinero.
Hagamos hoy por la vida, que la muerte vendrá sola.
Demasiada amistad genera enfados
Acabándose Cristo, pasión fuera.
Ira de mujer, trueno y rayo es.
Cada tierra bien su fruto lleva; más no el que tu quieras.
La mujer y el Diablo siempre tienen que hacer algo.
La puerta de Dios siempre está de par en par.
Aunque digas y no hagas, haz y no digas.
Secreto tan solo es lo que sabemos dos: Dios y yo.
Los dioses ayudan al que trabaja
Fortuna te de Dios, que el saber poco te basta.
El frío puede entrar de repente, entre Navidad y los Inocentes.
Asi joven supiera y el viejo pudiera.