Al buen amar, nunca le falta que dar.
Hay que sonreír antes de ser felices, a menos que se quiera morir sin haber sonreído nunca
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
Guárdame de aquel en quien tengo puesta mi confianza, que de quien desconfío, me guardaré solo.
Darás con la cabeza en un pesebre.
Cada cual habla según como le fue en la feria.
A bestia comedora, piedras en la cebada.
Mas vale tener un amigo, que un saco de reales.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Las pulseras de metal suenan si son dos.
Remendando, remendando, vamos la vida pasando.
Suerte te dé Dios, hijo, que el saber de nada sirve.
Quien de refranes no sabe, ¿qué es lo que sabe?.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
Si al anochecer relampaguea, buen día campea.
Cada raposa mira por su cola.
Fiar, en Dios y en otro no.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
Chiquito, hasta el asno es bonito.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
En enero, suda el fresno.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
Yo duro y vos duro, ¿quién llevará lo maduro?.
A tu casa venga quien te eche de ella.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
Cada gota que cae del cielo, tiene su sitio hecho.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Si hubieres menester a alguno, bésale en el culo, si él te hubiere menester, bésete él.
Con el tiempo que pasa se conoce el corazón del hombre.
Que no me busquen porque me encuentran.
Una persona de gran sabiduría suele parecer torpe.
Casa sin niños, tiesto sin flores.
Tres mujeres y un ganso hacen mercado.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Los esposos descuidados echan a perder la casa.
Mejor ir tarde al destino, que rodarse en el camino.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.
Toma a un hombre sabio para aprender de sus errores, pero a uno más sabio que aprenda de los errores de otros.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Los amigos, el aceite y el vino deben ser viejos
Es tarde cerrar la puerta del establo después que los caballos se han desbocado.
Pídele al viejo el consejo, te irá bien con él y llegarás a viejo.
En burlas ni en veras, con tu señor no partas peras; darte ha las duras y comerse ha las maduras.
Una palabra al oído se oye de lejos.
No le mires la espiga en el ojo ajeno, sin ver la que hay en el tuyo.
Pájaro viejo no entra en jaula.
La nuez llena, menos que la vana suena.
La peor pobreza es tener deudas.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar