Yo no tengo por qué sudar fiebres ajenas.
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
Bailar la trabajosa.
De buenas intenciones, está empedrado el infierno.
Más discurre un enamorado que cien abogados.
Llegar a punto de caramelo.
En el peligro se conoce al amigo.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
La confianza en sí mismo es el primer secreto del éxito
Ojo que no ve, hombre que no cree.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
El tiempo aclara las cosas.
Si quieres que te sepa, dale que te duela.
No hay más sordo, que quien no quiere oir.
El amor refresca como el rocío
Sufro y callo, por el tiempo en que me hallo.
Si a tu amigo quieres conocer, hazle jugar y beber.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
De familia y trastos viejos, pocos y lejos.
Más vale un buen morir que un mal vivir.
Fue sin querer...queriendo.
En el bosque no hay pájaros gordos.
No muchas cosas bien aprendidas, sino pocas y bien asbids.
El pepino en el gazpacho, y los negocios en el despacho.
Hablar con lengua de plata.
El que consigue algo tiene mucho, pero el que guarda tiene más.
Más ordinario que un sicario en un burro.
Gran hidalguía y la despensa vacía.
El dinero tiene más de un gozar, saberlo ganar y saberlo gastar.
No caga el asno tan hondo, que no suba el husmo en somo.
Camina como viejo y llegarás como joven.
Sobre gustos y colores no han escrito los autores.
El avaro, ahondando el agujero para guardar su oro, llega al infierno.
Igual me da estar arriba que abajo, si soy el que trabajo.
Las malas noticias siempre tiene alas.
Demasiado hacer el amor acaba en nada
Casa que al amanecer no está abierta, es colmena muerta.
En casa del bueno, el ruin tras el fuego.
Criar un hijo cruel es preparar el propio infierno
La viuda con otro amor, muy pronto se consuela.
Muchos pocos quieren los que no son locos.
Mujer que al andar culea, bien se yo lo que desexa.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Yernos y nueras, en las afueras.
Si quieres ganarte un enemigo, presta dinero a un amigo
La belleza y la verdad, las dos caras de la realidad.
Todos llevamos una cruz colgada; unos suave y otros pesada.
El diablo solo tienta a aquel con quien ya cuenta.