Pájaro viejo no entra en jaula.
Una palabra al oído se oye de lejos.
Pedir las perlas de la virgen.
Maldigo el diente que come la simiente.
Viejo que paga compañía, mantiene tres casas en un día.
Si quieres vivir feliz trágate tu dolor
La mujer el pan amasa y el viejo mande en casa.
Confesión hecha, penitencia espera.
La peor pobreza es tener deudas.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
Empieza a cuidar la naturaleza y la naturaleza cuidará de ti.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Conquista el amor solo aquel que huye
La olla en el sonar, y el hombre en el hablar.
El ojo del amo hace más que sus manos.
En el libro de la vida, lo aprendido no se olvida.
La pobreza hace ladrones y el amor poetas.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
Todo tiene fin, hasta los higos del confín.
Jornada emprendida, medio concluida.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
¿Qué es la lengua en la boca del virtuoso? Es la llave que abre un tesoro.
Un mal juicio conduce a malas decisiones.
Quien una vez fue ladrón, reincide si halla ocasión.
Hay que presumir de tener muchos amigos pero creérselo poco
Cuando de cada ocho marineros siete son timoneles, el navío termina yéndose a pique.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
La novia del estudiante nunca llega a ser la esposa del profesionista.
Exígete mucho a ti mismo y espera poco de los demás. Así te ahorrarás disgustos. (Confucio, 551-479 a. C.)
Solo los recipientes vacíos resuenan y se oyen a gran distancia
Quien compra al amigo o al pariente, compra caro y queda doliente.
Para alcanzar, porfiar.
Los bellos caminos no llevan lejos.
A más años, más desengaños.
La adversidad forja hombres; la buena fortuna crea monstruos.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
Amar sin padecer, no puede ser.
La duda es la llave del conocimiento.
A la vejez aladares de pez.
Casa en canto, y viña en pago.
Albañil seas y en el cierre de un tejado te veas.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
Vive y deja vivir.
Un centímetro delante nuestro es completa oscuridad.
Amar y saber, todo no puede ser.
El santo ausente, vela no tiene.
Hacerle a uno la pascua.
El ladrón piensa en el robo, y el preso en la libertad.