Por San Urbano, el trigo ha hecho grano.
No acose, que la están peinando.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
Con dinero baila el perro, y con un poco más hasta el dueño.
Si usted molesta a un perro, molesta a su dueño.
Y reza mucho en la novena, pero no es buena.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
De la vista nace el amor.
Camina más una hormiga que un buey echado.
Más liso que nalga bebé.
Adentro ratones, que todo lo blanco es harina.
Un garbanzo no hace puchero, pero ayuda al compañero.
Saberlo ganar y saberlo gastar, eso es disfrutar.
Cualquiera puede mirar a través de una tabla de roble si ésta tiene un agujero
Sigue los impulsos de tu corazón
Ofrecer el oro y el moro.
Fruta que pronto madura, poco dura.
Que mi capa sea larga o corta, ¿qué te importa?.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Quien mucho da mucho recibe.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
El que da algo a un hombre bueno hace una buena venta.
Para poca salud, las cuatro velas y el ataúd.
Cuando el diablo no tiene qué hacer, coge la escoba y se pone a barrer.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
Gracias pierde quien promete y se detiene.
Cuando hay sospechas, haya cautela.
Zurcir y remendar y mejores tiempos esperar; y si no vinieren, será lo que Dios quisiere.
Los curas y taberneros son de la misma opinión, cuantos más bautizos hacen, más dinero va al cajón.
Si no es Juan, es Pedro.
Sé constante y ten ánimo en tus trabajos.
La mujer bella está mejor desnuda que vestida de púrpura
El sol de Marzo, da con el mazo.
El que poco tiene a poco aspira.
Como que se murió si me debía.
El amor todo lo vence.
Si quieres vivir sano, hazte viejo temprano.
El dinero hace al hombre entero.
Contigo no quiero tratos, pero con tu hermano sí, que me paso buenos ratos.
Juan de Aracema que no tenía palabra mala, ni obra buena.
Zancas largas, para recados; zancas cortas, para sentado.
Por Santa Marina siembra tu nabina; yo que lo sé, por San Bartolomé.
Un amigo es un peso en el bolsillo.
Amantes y ladrones, gustan de la sombra y los rincones.
Debajo de cualquier yagua vieja, sale tremendo alacrán.
Cabeza chica, nunca es calva; mucha cabeza poco pelo.
Acarrear leña para apagar un incendio.
Ratoncitas y ratones, bonitos, pero ladrones.