Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Quien te conocio ciruelo y ahora te ve guindo.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
Cada cual decía del amor que tenía.
Con quien es cara de dos haces, ni guerras ni paces.
Estáse la vieja muriendo y está aprendiendo.
De vaca vieja, novilla brava.
Soy una parte de todo lo que he encontrado
Con la mujer y con la mar hay que saber navegar.
Decir pares, y salir nones, les ocurre a los mamones.
No desprecies a quien poco es, que algún días mucho podrá ser.
A tu mujer no la alabes, lo que vale tú lo sabes.
Llámala puta, pero no la llames fea.
Donde va el mar, que vayan las arenas.
Los infortunios que no pueden evitarse, deben endulzarse.
Quien escucha lo que no debe oye lo que no quiere.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
De esta vida sacarás lo que disfrutes nada más.
Bandera vieja, honra capitán.
Agua de Duero, caldo de pollos.
Rogar al Santo, hasta pasar el tranco.
Te conozco, pajarito.
A lo que no tiene remedio, oídos sordos.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Araña muerta, visita cierta.
La alegría es gran medicina; pero no se vende en la botica.
El amor, la tos y el fuego, no pueden ser encubiertos.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
La que al diablo su carne dio, ofreció sus huesos al Señor.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Seca la garganta, ni habla ni canta.
Tienes en casa al muerto y vas a llorar el ajeno.
Ni estopa con tizones ni mujer con varones.
De la mentira viven muchos, de la verdad, casi ninguno.
De quien habla a tiento, disparates sin cuento.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Con el callar, vencerás.
Quien murmura del ausente, a un muerto teme.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
De lejanas regiones, mentiras a montones.
Ir bestia a Salamanca y volver asno, a muchos ha pasado.
Variante: En arca abierta, hasta el justo peca.
Obremos a no ver, dineros a perder.
De día beata, de noche gata.
La muerte y el juego, no respetan privilegios.
Por una alegría mil dolores
Bendita sea el agua, por sana y por barata.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
Guardólo Dios de piedra y niebla, más no de puta vieja.