A la que bien baila, con poco son le basta.
Del viejo el consejo.
Ora como si todo dependiera de Dios; pero trabaja como si todo dependiera del hombre.
Las calamidades son la piedra de toque de un hombre valeroso.
Más vale copa en mano que bodega en retrato.
Ni santo sin estampa, ni juego sin trampa.
Favor publicado, favor deshonrado.
Cuando la adversidad llama a tu puerta, todos los amigos están dormidos.
A casa de mi novia llevé un amigo: él se quedó adentro y yo despedido.
Camino malo se anda ligero.
Lo que se da al pobre se guarda en el cielo.
Bien reza, quien en servir a Dios piensa.
El que necesita, te visita.
A todo hay remedio sino a la muerte.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
Muy bueno no puede ser quien indulgente no es.
El trabajo ennoblece.
Buena madera, buen oficial espera.
Cuando llueve y hace sol, andan las meigas por Ferrol.
Palo dado ni Dios lo quita.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
De tus herederos, sé tu el primero.
Gusta lo ajeno, más por ajeno que por bueno.
De lo bendito, poquito.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
La leche le dijo al vino: vente, amigo.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
Juegos, pendencias y amores, igualan a los hombres.
Si familia quieres ser por parte de la mujer.
Aceptar un don, requiere discreción.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Costumbre mala, desterrarla.
Dos hijas y una madre, tres demonios para un padre.
La ocupación constante previene las tentaciones.
El que quiera saber, que vaya a Salamanca.
Carne de cochino, pide vino.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
Dios le dio novia y el diablo le dará hijos.
Hija, ni mala seas, ni hagas las semejas.
Capa de pecadores es la noche, señores.
Zorrilla tagarnillera, hácese muerta por asir la presa.
Quien madruga ojeras tiene.
Amigo soy leal, hasta salir al umbral.
Todo lo bueno o es pecado o engordaTodo lo que brilla no es oro
El que mal anda, mal acaba.
La verdadera mezquita es la que se construye en el fondo del alma.
Las palabras amables no cuestan nada pero valen mucho.
Más vale loco que necio.