Por San Blas, una hora más.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Mucho sabe quien callar sabe.
La pobreza anhela muchas cosas, pero la avaricia más.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Lágrimas Las del heredero son risas encubiertas.
El sueño es alimento de los pobres.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
Oro es, lo que oro vale.
A la luz de la candela, toda rústica parece bella.
La mala moza, a porrazos hace las cosas.
Cada uno es artífice de su ventura.
La mujer y la gallina, pequeñina.
La liebre que se te ha de ir, cuesta arriba la has de ver ir.
Creerse el papá de los helados.
Hay tres cosas que no se olvidan: el primer amor, el primer dinero ganadado y el pueblo dondo uno nació.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Ovejas de una puta, carneros de un ladrón, bien haya quien os guarda, mal haya cuyo sois.
Con salchichón, siempre es ocasión.
Hasta la muerte, anda con pie fuerte.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Zapatitos de charol ni para el agua ni para el sol.
Buen arte es el médico que sotierra su yerro.
El dar y el tener, seso ha de menester.
Fía mucho, más no a muchos.
La bebida moderada es salud para el cuerpo y alegría para el alma.
El hablar de El Escorial, es muy largo de contar.
Vale más tener amigos en la plaza que en la caja.
Bodas buenas y magistrado, del cielo es dado.
Pasa la tormenta y desaparece el malvado, pero el justo permanece firme para siempre.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
Hay que estar afuera, para ver lo de adentro.
Mientras Dios diere mujeres conviene que haya paciencia.
Gozo anticipado, gozo malogrado.
Para ser bella hay que ver estrellas
Per natura non da, Salamantica non presta. Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
A la dama más honesta, también le gusta la fiesta.
Da consejos a todos, pero no seas fiador de nadie.
Buen palmito y buena altura, suerte son de estatura.
A otra cosa mariposa.
Calla, haz, y con la tuya te saldras.
A quien te quiere bien, en la cara se le ve.
Más pija que el Don Bosco.
Dale con que la abuela fuma.
Donde no hay mujer, hay que buscarla, y donde la hay, matarla.
De quien te habla y no te mira mientras haces alguna cosa espérate la traición.
De aceituna, una; de vino una laguna; y de asado, hasta quedar botado.
¡Qué bella flor el laurel rosa! y ¡qué amargo es el laurel rosa!.
Donde hay orden, hay bendición.