Si mi abuela no se hubiera muerto, viva estaría.
Iglesia llena antaño, vacía hogaño.
Vieja que cura, te lleva a la sepultura.
Barco grande ande o no ande, y mujer grande aunque me mande.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
Ojo de garza, que gallina no ve de noche
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
Ese oye sus defectos que no calla los ajenos.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
A tres azadonadas, sacar agua.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
El buen vino, en copa cristalina, servida por mano femenina.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Más ordinario que un sicario en un burro.
De todos olvidado, muerto y no enterrado.
Donde no hay, por demás es el buscar.
Variante: Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca de la oreja o la roba del altar.
Toda demasía enfada y hastía.
Mujer que se queja, marido que peca
Donde hay hambre no hay pan duro.
Obra a destajo, no vale un ajo.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Más haces callando que gritando.
Belleza de cuerpo no se hereda
Tu deber es descubrir tu mundo y después entrégate con todo tu corazón.
Ida la del cuervo, que se fue y no ha vuelto.
Tras buen soplo, buen sorbo.
Puta me ha de hacer esta burra que me lleva a los pastores; y guiábala ella.
Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
Se fue su corazón , está sumergido en su pensamiento.
No dará de culo quien sabe vivir con disimulo.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Las malas compañías pervierten hasta los santos.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
Amistad no probada, no es amistad ni es nada.
Si la vida te da la espalda, puntéatela.
Huerto, mujer y molino, quiere uso continuo.
No le pido pan al hambre, ni chocolate a la muerte.
Todos estamos hechos del mismo barro, pero no del mismo molde.
Barájamela más despacio.
Desconfiad de la mujer que habla de su virtud y del hombre que habla de su honestidad.
Derramar vino, buen desatino; derramar sal, mala señal.
Variante: Por Santa Lucia, acorta la noche y alarga el día.
Aldeana es la gallina, y cómela el de Sevilla.
A la vuelta de la esquina, ¡adiós al amigo!
Arandino, borracho fino.
Algo le falta al rico si no tiene amigo.
La pobreza no es vicio; pero es un inconveniente.
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.