A quien vela, todo se le revela.
Cantando se van las penas.
Obras caritativas, esas son mis misas.
Siempre habla quien menos puede.
Abad y ballestero, mal para los moros.
A la buena casada, solo su marido le agrada.
Siete virtudes tiene la sopa, es económica, el hambre quita, sed da poca, hace dormir, digerir, nunca enfada y pone la cara colorada.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
Cada altar tiene su cruz.
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
Suegra, ni de barro es buena.
Harto desatina quien a los sesenta años no adivina.
Amistad fundada en el vino dura como el vino; solo una noche
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Al ausente y el muerto, ni injuria ni tormento.
Norte claro, sur oscuro, aguacero seguro.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
A confesión de castañeta, absolución de zapateta.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
Ni hables como doliente, ni vivas entre vil gente.
Carta cerrada, si no la abres no dice nada.
Ira sin fortaleza, no vale ni media cereza.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
Gala sin oro, aunque cueste mucho, luce poco.
Alcalde de monterilla, ¡ay de aquel que por su acera pilla!.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Indio que quiere ser criollo, al hoyo.
Más obrar que hablar.
A manos frías, corazón ardiente.
Nadie busca a otros en el horno si no ha estado allí él mismo
Al pan, pan. Al vino, vino.
Las deudas de cariño, solo con amor se pagan.
Cada cual en su corral.
Buenas palabras y buenos modales, todas las puertas abren.
Dueña que mucho mira, poco hila.
La dama de doce años que no tiene novio, pele la pava con el demonio.
Nuestro gozo en un pozo.
La mujer poco entendida, se casa sin tomar medidas.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
Casa hecha, bolsa deshecha.
Mal te quiere quien con lisonjas te viene.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Moza de Burgos, tetas y culo.