Queda sin compañeros el hombre exigente hasta en los últimos detalles.
Por la boca muere el pez.
Para gozar de la vida, no hay que pedirle todo: Solo hay que pedir vida para gozar todo.
Un beso robado no se devuelve fácilmente.
Palabras de santo, uñas de gato.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Como la manzana, por dentro podrida, por fuera sana.
A la fuerza, ni los zapatos entran.
Toda virtud está siempre entre dos vicios
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
Bonita, buena y rica con seso, bocadito sin hueso.
Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
Del bueno se abusa y al malo se le atusa.
Luna que sale colorada, próxima ventada.
Mientras los olivos tengan frutos, serán sus amigos los estorninos.
Quien calladamente arde, más se quema.
En vino y en moro, no pongas tu tesoro.
Que dulce queda la mano al que da.
Entre marido y mujer, solo paz hay que poner.
Bienes y males, a la cara salen.
La razón y el agua hasta donde dan.
Laguna que no tiene desagüe, tiene resumidero.
Antes miente la madre al hijo que el hielo el granizo.
Cada cual mire por su cuchar.
Quien por su seso se guía, hará cualquier tontería.
Dar a la tierra el grano, para que retorne la mazorca.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Ni al niño el bollo, ni al santo el voto.
Más duro que sancocho de pata.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Al falso amigo, hazle la cruz como al enemigo.
Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.
Casaca mata Carita, Carita mata Casaca y Dinero mata Casaca y Carita.
Creer a pie juntillas.
Le dijo la sartén al cazo.
La mona aunque se vista de seda, mona se queda.
Siempre que ha llovido ha escampado.
El que se quemo con leche hasta las cuajadas sopla.
El vino de cepas viejas calienta hasta las orejas.
Al agua corriente y al cristal, no se le pega na.
Que tu corazón se enderece: aquí nadie vivirá para siempre.
Hacer la del humo.
El zumo de una mora, con otra verde se quita.
Quien te administra, a tu costa se suministra.
A veces perdiendo se gana.
El que ríe el último, ríe dos veces.
A hierro caliente, batir de repente.
El que nada duda, nada sabe.
Lo que llena el ojo, llena el corazón.