El álamo largo y enjuto, ni da sombra ni da fruto.
La verdad siempre sale a flote.
Dios no se queja, mas lo suyo no lo deja.
Cuando llora el heredero, sus lágrimas no caen al suelo.
Si no puedes lo que quieres, quiere lo que puedes.
La vida es un juego.
Lágrimas y suspiros, mucho desenconan el corazón dolorido.
El mísero y mendigo pruebe con todos y luego con el amigo
Burro suelto del amo se ríe.
Creerse el papá de los helados.
Haz lo que debes y dejar venir el resultado.
Idos y muertos, olvidados presto.
Favor con favor se paga
Del tiempo y de mujeres, lo que vieres.
Amores, dolores y dineros, no pueden estar secretos.
Busca una luz en lugar de estar maldiciendo eternamente la oscuridad.
Del santo me espanto, del pillo, no tanto.
Hay que poner tierra de por medio.
Juego y bebida, casa perdida.
Quien su palabra no mantiene, a las consecuencias se atiene.
De puta a puta, taconazo.
La Ley del Talión, ojo por ojo y diente por diente.
De lo propio, se da un puñado; de lo ajeno, llena el saco.
Juez de aldea quien quiera serlo, sea.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
Si escuchas a ambas partes, se hará en ti la luz; si escuchas a una sola, permanecerás en las tinieblas.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.
Llámale a vino, vino, al pan, pan y todos se entenderán.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa' zurras.
El corazón no habla, más adivina aunque calla.
Mal se conforma con el viejo la moza.
Borrego al camión, duro a la montera.
Con mala persona el remedio es mucha tierra en medio.
El labrador siempre está llorando, o por duro o por blando.
Quien se refugia debajo de hoja, dos veces se moja.
A la gente alegre el cielo la ayuda
A buen señor, buena demanda.
Cobre gana cobre, que no huesos de hombre.
Mal vinagre o buen jerez, para mi todo es igual.
El vicio, saca la casa de quicio.
Por do salta la cabra salta la que mama.
Juntos en las duras y en las maduras.
El que no puede sobrellevar lo malo no vive para ver lo bueno.
Puta primaveral, alcahueta otoñal y beata invernal.
El burro hablando de olotes.
Ni calabaza sin tapón, ni mujer sin quita y pon.