Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Ley puesta, trampa hecha.
Come el gato lo que no se halla a buen recaudo.
Las sueños, sueños son.
El llanero es el sincero, y del serrano ni la mano.
Solo ves el árbol y no el bosque.
Abril, deja las viñas dormir.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
Sin dudar, no hay acertar.
Lo que abunda nunca daña, cuando no es mal ni cizaña.
Blanco y mojado, sopas de leche.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
El cuando y el pero es la herencia de los tontos.
El buen vino, se bebe en cristal o en vidrio.
La buena uva hace buena pasa.
No se tiene el alma de una amigo sin dar el alma
Sale más caro el candil que la vela.
Quien hace lo que puede, hace lo que debe.
Buscar los tres pies al gato.
Saber es poder.
Son cucarachas del mismo concolo.
Un hombre puede lo que sabe
Amistades que del vino se hacen, al dormir la mona se deshacen.
Agua por Virgen de Agosto, quita aceite y agua el mosto.
Frío hace, no me place; pan caliente bien me sabe y a la lumbre bien me huelgo y en la cama bien me extiendo: moza lozana, conmigo en la cama.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
El trabajo duro purifica el espíritu.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Acelgas bonitas, de día las pencas, de noche las ojitas.
En la copa de San Elmo quiere atrapar pulpos de mar
Lo que se hace un día, es semilla de felicidad para el día siguiente.
Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
Llámame tío, pero no cuentes con nada mío.
Soltero maduro, maricón seguro.
Son como dos jueyes en la misma cueva.
Sin puta y ladrón no hay generación.
Saca lo tuyo al mercado: uno dirá bueno y otro dirá malo.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Hierba mala nunca muere y si muere no hace falta.
Lo comido por lo servido.
Justicia, cosa muy buena; pero no en mi casa, en la ajena.
Un amigo es como una fuente de agua durante un viaje largo.
Quien mal cae, mal yace.
Llenarle la cuenca a alguien.
El que da todo lo que tiene en cueros se queda y nadie lo quiere.
Cuando el ama no está en casa, las ollas están sin asa.
En la naturaleza, no hay castigos ni premios, solo consecuencias.
Entre locos me metí, y lo que sea de ellos, será de mí.
Ninguno puede vender, su alma a Dios y a Lucifer.