La sed por el oro, socava el decoro.
Que se le va a hacer al mal cuando remedio no hay.
Dar el consejo y el remedio, favor completo.
No hay moneda que no pase, ni puta que no se case.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Palabra dada, palabra sagrada.
Decir, dice cualquiera; hacer solo el que lo sepa, quiera y pueda.
Cuando no hay carne de lomo, de toda como.
Con un pozo y un malvar, boticario de un lugar.
La que da beso da d'eso.
Castellano fino: al pan pan, y al vino vino.
Lo que sea de la mar, todo es azar.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Pelean los toros, y mal para las ramas.
A tal casa, tal aldaba.
Para echar un trago cualquiera bota es buena.
Los padres todo lo deben a sus hijos.
Fontanero remilgoso, fontanero sin reposo.
La India "p'al" indio, como el agua "p'al pescao".
El vino peleón, tomarlo en jarro o en porrón.
Hasta el cuarenta de Mayo, no te quites el sayo; y para más seguro, hasta el cuarenta de Junio.
A lo hecho, pecho.
Lo que siembres, recogerás.
El oro luce, y la virtud reluce.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
A malos ratos, buenos tragos.
Quien por lo llano tropieza, ¿qué hará en la sierra?.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
A caracoles picantes, vino abundante.
Lo que hace el necio a la postre, eso hace el sabio al principio.
Pan de hoy, carne de ayer y vino de antaño y vivirás sano.
Variante: El vino demasiado, ni guarda secreto, ni cumple palabra.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
A manos frías, corazón ardiente.
Otro tiempo vendrá, y el que hoy no puede, podrá.
La que no tiene marido en siesta, sola se acuesta.
Bien ama quien nunca olvida.
No calientes horno para que cueza otro.
El corazón del avaro se parece al fondo del mar, ya pueden llover riquezas, no se llenará.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Madre y teja, no pierde por vieja.
Agua blanda en piedra dura, tanto da que hace cavadura.
Hijo sin dolor, madre sin amor.
Ocasión perdida, para siempre ida.
Hacer de su capa un sayo.
Quien hiera la campana se expone a oír el sonido.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Reñir con quien da ocasión y jugar con quien tiene dinero en el bolsón.
Dios perdona a quien su culpa llora.
Mear sin peer, rara vez.